Por el efecto que la devaluación tuvo en los costos de las prestaciones de salud habrá una suba en las empresas de medicina prepaga; debe definirse desde cuándo se podrá cobrar el incremento. Las cuotas se encarecerían un 5,5%, según la autorización que prevé otorgar el Gobierno a las entidades que venden planes de salud, según lo que les fue comunicado ayer a un grupo de directivos en una reunión que mantuvieron en la Superintendencia de Servicios de Salud.
Las entidades pedían autorización para incrementar el costo de sus servicios a partir de marzo y con un porcentaje mayor del que finalmente el Gobierno les autorizará. Los directivos mantuvieron reuniones en las últimas semanas con funcionarios y expresaron dos argumentos. Por un lado, se reclamaba compensar la diferencia entre las subas solicitadas y las que se aplicaron para compensar los incrementos de costos de 2013. En ese período, el reclamo fue por un total de 26 por ciento, y con las dos alzas habilitadas el ajuste sumó aproximadamente el 19 por ciento, según el tamaño de la entidad. En rigor, también hubo un alza del 8 por ciento aplicada en el mes de mayo, correspondiente a los mayores costos que las prepagas habían dicho tener durante 2012. Así, de punta a punta las cuotas se encarecieron en 2013 entre 27,7 y 28,9%.
En los últimos días hubo un hecho que llevó al sector a acelerar sus gestiones ante el Gobierno. La devaluación del peso tuvo un impacto fuerte en la actividad. Dos semanas atrás, las clínicas y prestadores médicos advirtieron que los insumos, el material descartable y los medicamentos (tanto los importados como los de fabricación local) llegaban con incrementos que en algunos casos superaban el 40 por ciento.
En promedio, las subas de insumos rondaron entre 25 y 30 por ciento y no hubo un retroceso de valores en los últimos días. Se suma a esto que algunos proveedores siempre hicieron entregas de mercadería sólo con remito y sin factura, esto quiere decir, posponiendo la definición del precio para más adelante. Otra queja de las entidades es que con el nuevo escenario cambiario y la inflación en alza, les eliminaron en muchos casos el plazo de 90 días para pagar los pedidos.
Desde 2012 está vigente la ley que regula la actividad de la medicina prepaga. Esa norma fija, entre otras cosas, el mecanismo para que puedan aumentarse las cuotas. Las prepagas deben hacer obligadamente una solicitud de autorización a las autoridades del área de Salud, que a su vez deben obtener un dictamen de la Secretaría de Comercio. .
En los últimos años, los reclamos de las prepagas para ajustar sus precios son por porcentajes iguales a la recomposición salarial que se acuerda entre las clínicas y el sindicato de la sanidad. Algunas clínicas son propiedad de prepagas y otras son contratadas. En todos los casos hay un reclamo por una suba de aranceles, que se consideran rezagados. Pero por parte de las prepagas como entidades financiadoras, la respuesta siempre es que su capacidad de subir esos valores depende de poder aumentar las cuotas a sus afiliados.
26% es el aumento que las prepagas pedían aplicar en la segunda mitad de 2013; se las autorizó a subir menos.
30% es la suba promedio que tuvieron los insumos en Enero.
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