Publicidad

La medicina prepaga en la Argentina es barata

El presidente de Swiss Medical dice que las prestaciones no son caras si se compara su costo con el de comer afuera. Habla como un tipo de barrio, con malas palabras incluidas, y tiene la pinta de un yuppie moderno, con un despacho descomunal y tres pantallas donde sigue los mercados del mundo. Claudio Belocopitt, presidente de Swiss Medical Group, no anda con demasiadas vueltas. Dice que la medicina prepaga es barata y replica: “El tipo que me putea porque le aumento la cuota se gasta 150 mangos por cabeza en un morfi “. Habla de hombres de 70 años que pueden tener relaciones sexuales y de mujeres de 40 que parecen de 20: “Eso pasa porque alguien le pone un medicamento que tiene investigación atrás. Y eso cuesta guita”.

Belocopitt es uno de los nombres que se escuchan cada vez que alguna compañía está en venta. “Miramos todos los negocios. No tenemos ninguno en vista para el corto plazo”, sostiene. Para el futuro, el hombre que creció de la mano de la medicina prepaga dice que le gustaría hacer una incursión en el mundo de la industria.

-¿Cómo les va en su incursión por el mundo del seguro?

-Nosotros nacimos y tenemos la actividad principal en la actividad de la salud. Esta actividad tiene enormes problemas y complejidades. Y tiene complejidades en todo el mundo, y en la Argentina las tiene aún más profundizadas. Una de las patas de esta actividad es un componente asegurador. Está muy relacionada con la prestación del seguro. En 2001 empezamos a analizar que era necesario aprovechar la marca, la pertenencia de relación que hace el cliente con la marca. Vimos que ahí teníamos una beta y entramos. Y la verdad es que nos ha ido muy bien, y hemos tenido un crecimiento enorme.

-Varias ART están en venta y otras analizan dejar el negocio. ¿Por qué les interesa?

La ART es el lugar donde se juntan las dos actividades que hacemos: la actividad de prestación de servicios de salud y la aseguradora. Eso nos da un valor agregado adicional. Podemos intentar darle un giro al producto de ART, que creo que hasta ahora es un commoditie puro, donde las empresas contratan por precio, y donde hay poca valoración al momento de elección. A la gente ni le importa en qué ART está, y creo que nosotros podemos darle un diferencial.

-¿Y cómo está ese mercado después de la reforma de la ley que ya tiene un poco más de un año?

-Nosotros no tuvimos que hacer modificación de tarifas con los cambios del año pasado. El tiempo dirá si estamos haciendo bien los cambios.

-Pero está aún sin definir el asunto de la doble vía…

-Si, pero en ese punto la ART está al margen.

-¿Le preocupa que algunos jueces consideren que hay solidaridad de las ART en reclamos por accidentes que hacen los trabajadores y que están por encima de lo que establece la póliza?

-Me parece que es una locura. Porque el contrato es claro, y se cubre un riesgo. Me parece que va a tener que llegarse a un punto en el que el Congreso se reúna y termine con el asunto. Tampoco está bien que las compañías paguen un seguro que el día de mañana no les cubra toda la contingencia. Se debe definir como se zanja esta diferencia.

-Ustedes compiten con los gremios en el mundo de la ART.

-Sí, pero a los gremios no les sirve entrar en este negocio. Si un gremio se queda con el riesgo de una sola actividad y no se distribuye entre otras, la empresa va a ser un desastre. Esto es un negocio para distribuir riesgos. Si no, no sirve.

-Los gremios se parecen a ustedes, que tienen las prestaciones sociales y afiliados…

-Sí, pero no tienen el seguro. Las compañías de seguro tienen un alto componente financiero; es un mundo de especialistas. No es un negocio prestacional.

-No les tiene temor, entonces.

-No. Y además creo que sería una decisión equivocada. Es contra natura de cómo funciona un negocio de este tipo.

-¿Bajó la litigiosidad después de aumentar los montos de las indemnizaciones de las ART?

-Tenemos la intuición de que sí. Aún no pasó mucho tiempo.

-¿Es difícil vender seguros de vida después de 2002?

-El mercado de vida fue aniquilado. Pero será un producto estrella. Estamos convencidos de que este mercado va a crecer.

-¿Qué costo tiene la inseguridad en el seguro?

-Enorme. El robo es un componente enorme en el costo.

-¿Cómo están las empresas de medicina del grupo?

-Están en una carrera en la que no se puede parar. Es inversión constante todo el tiempo. Mano de obra e inversión intensivas.

-¿Cuáles son los principales proyectos de inversión?

-Vamos a construir Los Arcos Dos, junto a la clínica que ya tenemos en Palermo.

-¿Cuándo arranca?

banner emergencias

-Cuando nos aprueben los planos, espero en tres o cuatro meses.

-¿Cuánto van a invertir?

-Entre 30 y 40 millones de dólares.

-¿Cómo se financia?

-Reinvertimos todo. Me financio con capital propio; la financiación es cara. Los márgenes del negocio son bajos.

-¿Cuánto facturará este año?

-Todo el grupo, entre 2600 y 2800 millones de pesos. Si a ese monto se le pone una rentabilidad de un 3% y no se distribuye, el dinero alcanza como para hacer estas cosas.

-¿No es baja esa rentabilidad?

Los índices de rentabilidad de la salud son impresentables. Hay que tomar la construcción de metros cuadrados de hoteles, oficinas o departamento. Cuánta inversión extranjera vino a esos sectores, y cuánta gente vino a invertir en salud. Nada. Sirve a los grupos que estamos y que no podemos parar de invertir porque se me cae el producto.

-¿Nunca quiso vender?

-A veces me agarro amarguras y me canso. Es muy ingrato ser empresario de la salud en el país porque hay una percepción equivocada de la sociedad. Y eso me duele y me hace pensar. Pero por otro lado ésta es mi vida y lo hice de la nada. Tengo mis días.

-¿Cuáles son los problemas de la salud en el país?

Acá se cubre todo. Porque la prestación básica universal incluye todo. El mundo eso ya lo descartó. Hay que coparticipar al usuario para hacerlo partícipe, aunque sea muy poco. Eso achicaría el gasto. Hay que hacer muchas reformas. Un paciente que muere internado y que se sabe que tiene una enfermedad insalvable, en los últimos 30 días de vida gasta el 80% de lo que gastó en toda su vida. Y se sabe que no hay nada que hacer. Son discusiones de fondo. Muy complejas. Y que hoy son implanteables.

-¿El sistema de salud debe ser público o privado?

Público. Tendría que funcionar muy bien.

-¿Y usted qué haría?

-Nosotros atenderíamos a un pedacito de la población que decidiera tener una atención diferente.

-¿Le parece que la medicina prepaga es cara o barata?

Barata. Yo pregunto: una cuota buena por persona vale 300 pesos, ¿pero cuánto sale un pibe en un colegio? Mucho más. ¿Es cara o barata? ¡Ese tipo que me putea a mí por la cuota, va a comer una noche a un restaurante de la Costanera y paga 150 mangos por cabeza por un morfi! Yo les digo a mis conocidos: hoy por hoy, un tipo de 70 años tiene relaciones sexuales y una mina llega a los 40 y parece de 20. ¿Por qué cree que pasa eso? ¿Por qué el tipo es un toro o hay buen clima? Pues no; eso pasa porque tiene un medicamento atrás. Y eso sale guita; y alguien la tiene que pagar.

-¿Le preocupa la inflación?

-Tratamos de ser muy rigurosos en los costos.

-No es su problema clave…

Nosotros tenemos un problema básico: la paritaria. El 70% de todo nuestro gasto es gente.

banner emergencias
No votes yet.
Please wait...
Publicidad

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *